Importar huevos ucranianos: "Es una total falta de respeto a los consumidores y agricultores franceses"

La alarma ya se había dado hace unos meses. En junio, la Coordinadora Rural denunció la venta de huevos procedentes de Ucrania en un supermercado Carrefour. En esta ocasión, el Comité Nacional para la Promoción del Huevo (CNPO), la organización interprofesional del sector, ha endurecido la postura y, el jueves 28 de agosto, condenó públicamente la venta en tiendas Carrefour y Leclerc de estos productos que no cumplen con las normas europeas. En declaraciones a AFP, Carrefour aseguró que "no vende ningún huevo de origen ucraniano", mientras que Leclerc indicó que "una tienda tomó una medida lamentable" y que se trataba de "un caso aislado, que no se corresponde en absoluto con la política de compras de la marca".
La CNPO señala, sobre todo, que las alertas sanitarias europeas han puesto de manifiesto la presencia en huevos ucranianos de un antibiótico prohibido en los Veintisiete. Si bien la venta de estos productos no está prohibida, en un comunicado de prensa, la ministra de Agricultura, Annie Genevard, se refirió a un «problema ético» contrario a su visión de la soberanía alimentaria, que consiste en «privilegiar la producción francesa frente a las importaciones de alimentos que no respetan nuestros estándares ni las expectativas de los consumidores». También pidió "controles reforzados" a nivel europeo y la introducción de cláusulas espejo.
Esta serpiente marina exige que los productos importados respeten las mismas normas que se aplican
Libération